Azul Macchi - Sec Género y DD.HH (ATUNAJ)
A las puertas de cumplirse una década de la primera marcha masiva del colectivo #NiUnaMenos y en coincidencia con una huelga nacional de trabajadores nodocentes, la referente gremial de ATUNAJ analizó la pérdida del poder adquisitivo en el sector y el fuerte retroceso en políticas públicas de cuidado y equidad.
El desfinanciamiento presupuestario y la vulneración de los derechos laborales en el sistema educativo superior continúan profundizándose en el conurbano bonaerense. En una entrevista exclusiva con el programa radial Ropa Prestada, Azul Macchi, Secretaria de Derechos Humanos y Género de ATUNAJ (Asociación de Trabajadores No Docentes de la Universidad Nacional Arturo Jauretche) , trazó un alarmante diagnóstico sobre la compleja realidad que atraviesa la comunidad universitaria de Florencio Varela.
A las puertas de cumplirse una década de la primera marcha masiva del colectivo #NiUnaMenos y en coincidencia con una huelga nacional de trabajadores nodocentes, la referente gremial analizó la pérdida del poder adquisitivo en el sector y el fuerte retroceso en políticas públicas de cuidado y equidad.
El desfinanciamiento universitario y su impacto con perspectiva de género
Macchi apuntó con dureza contra la administración central al describir el escenario de precarización institucional. «Nos encontramos en un escenario complejo donde la Ley de Financiamiento Universitario no se está cumpliendo y donde más del 60% de los trabajadores de las universidades públicas estamos bajo la línea de la pobreza«, denunció la dirigente de ATUNAJ.
Asimismo, insistió en la necesidad de aplicar una lectura transversal con perspectiva de género para evaluar el ajuste fiscal. De acuerdo con su testimonio, las mujeres, lesbianas y personas trans son quienes sufren con mayor severidad las consecuencias de las medidas económicas vigentes . «No hay una omisión del Estado, sino una decisión muy clara de desmantelar todas las políticas públicas que tenían que ver con el cuidado integral y las diversidades», sentenció.
Radiografía de la Crisis en la Educación Superior:
├── Salarios: Más del 60% del personal bajo la línea de pobreza.
├── Desfinanciamiento: Incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario.
├── Género: Retiro de políticas públicas estatales de cuidado integral.
└── FATUN: Baja de 100 congresales mujeres por falta de redes de contención.
Crisis de cuidados: los obstáculos para la participación de las mujeres
La Secretaria de Género expuso cómo las dificultades económicas repercuten directamente en los espacios de organización colectiva . Como ejemplo de este termómetro social, señaló que el último congreso de la federación nacional FATUN registró la ausencia de 100 mujeres congresales en comparación con el período 2025.
«Esto no ocurre porque no se les permita participar, sino porque al no contar con una red apropiada ni con políticas de cuidado, las tareas de atención de hijos, hijas o adultos mayores recaen sobre las compañeras, impidiéndoles ocupar sus lugares de militancia», detalló Macchi . Frente a esto, reivindicó la estructura interna de ATUNAJ, que ha implementado la paridad y el principio de intercalación de género en la distribución de sus secretarías legislativas.
Protocolos contra la violencia y el debate con la militancia estudiantil
Durante la víspera de la movilización, la comunidad de la UNAJ formalizó la presentación del libro editado por la RUGE (Red Interuniversitaria de Género). El texto sintetiza diez años de militancia orientada a la confección de herramientas de prevención de violencia machista dentro de los claustros académicos .
«Los protocolos vinieron a romper con el mito de que en la universidad, por generarse conocimiento, no se ejerce violencia. Sirvieron para reconocer que existen ejercicios de poder y estructuras patriarcales con expresiones de violencia sexual, simbólica y psicológica que debemos desarmar», precisó la referente.
Por otra parte, Macchi reconoció que uno de los mayores desafíos actuales consiste en tender puentes de diálogo con el sector estudiantil. Explicó que los alumnos se encuentran fuertemente interpelados por discursos despolitizados que circulan en entornos digitales. «Exigen que la universidad sea un ambiente despolitizado. Nuestro rol en cada espacio es demostrarles que no es así, y reabrir debates que considerábamos ganados pero que hoy es agotador y necesario volver a dar», concluyó.





